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viernes, 3 de julio de 2015

Podemos y los desahucios: dos casos

(I)
Tere Saez, primera por la izquierda

Teresa Saez (sic), pedagoga y técnica de Igualdad, ha destacado que busca “la mejora social y el bienestar de la vida de las personas, tanto individual como colectivamente”.

Es bonita la declaración de intenciones. No es que diga mucho pero queda mono. No sé si es suficiente como para votarla pero hay quien piensa que sí. ¡Ah! ¿Que no saben quién es Tere Saez (sic)?

Pues Tere Saez (sic) Barrao (ella escribe Sáez sin tilde porque las tildes son españolas) es la número tres de Podemos en Navarra, es decir, de Nafarroa Ahal Dugu. Y es parlamentaria foral de Navarra por esta formación.

Tere es una mujer que lleva la política en la sangre; no ha tenido muy claro a lo largo de su trayectoria a qué carta quedarse aunque parece que, por fin, ha encontrado la cesta en la que poner el huevo. Digo esto porque ha ido de aquí para allá durante años; ha sido, por ejemplo, concejala del ayuntamiento de Burlada por Batzarre, un herri batasuna light de Navarra. También ha sido concejala del ayuntamiento de Villaba (a 200 metros de Burlada), esta vez por Euskal Herritarrok (Herri Batasuna en estado puro). Asimismo, Tere fue candidata al Senado en 2008 por Nafarroa Bai, la formación nacionalista de Uxue Barkos. Y, por supuesto, feminista militante; entre otras, coordinadora de Andrea.

Ahora, como decía, ha encontrado acomodo en Podemos y busca “el bienestar de las personas, tanto individual como colectivamente.” No sabemos los navarros la suerte que tenemos de que esta señora o señorita o lo que sea nos vaya a conducir, desde su taburete en el Parlamento Foral, al paraíso del bienestar. Eso sí: que a nadie se le ocurra alquilarle nada a menos que tenga pasta y sea de buen conformar.

La Tere es una activista fenomenal. Como se imaginarán, está en contra de los desahucios y a favor del bienestar de las personas. Pero ¡ojo!: que nadie le toque lo suyo porque no se corta un pelo. El caso es que esta ya señoría tenía un ático en Villaba, el pueblo de Induráin. Debía tener alguna otra propiedad inmobiliaria porque este ático lo alquiló a una pareja de jóvenes a razón de 1.000 euracos mensuales. Ya se sabe, todos tenemos derecho a amasar propiedades, ¿no?

Por hache o  por be, enseguida empezaron los líos: que si tú me tienes que arreglar esto, que si yo no tengo por qué arreglártelo; pues entonces lo hago yo con mi dinero y te lo descuento de las mensualidades; pues como lo hagáis os vais a cagar… Lo de siempre. Los jóvenes parece que hicieron reparaciones y mejoras por valor de 7.000 euros y empezaron a no pagar el alquiler. Y después de tres meses de impago, ¡tres meses!, doña Tere les metió una demanda. Y, como consecuencia, los jóvenes morosos… al desahucio, a la calle. Hasta aquí los hechos; y yo no añado nada más.


(II)

Er Kishi de Cái”, el señor alcalde, se estrenó en su flamante cargo acudiendo a parar un desahucio. Se acordarán de ello. No sirvió de nada su corajuda intervención ni la de sus concejales neocastos porque los odiados antidisturbios los sacaron en volandas y se ejecutó el sentencia. Otra injusticia más del esta corrupta justicia antidemocrática que oprime a los pobres en favor de los ricos. La familia que echaron a la calle constaba de padre, madre e hija de dieciséis añitos. Para más brutalidad, el pobre hombre es un enfermo crónico que no trabaja y que recibe una pensión contributiva. La imagen de Antonio Moreno, su mujer y su hija en la calle con sus enseres parte el corazón.

Pero, como todo en la vida, hete aquí que la cosa tiene su intrahistoria. El piso pertenece a una sociedad (tachán, ¡malditos especuladores!) que gestiona otra vivienda más. Pero no se hagan ilusiones que la cosa no va por donde parece. La tal sociedad pertenece a una viuda octogenaria y gravemente enferma que cobra una muy exigua pensión de viudedad. Todos sus ingresos son los que (no) recibía de este piso alquilado a Antonio, el defendido por el señor alcalde gaditano. ¿Y la otra casa? Un piso que ni encuentra quien la alquile ni quien la compre, para desesperación de la anciana. De manera que su situación económica es completamente desesperada.

Los inquilinos, que han vivido 25 años en el piso, firmaron un nuevo contrato de renta antigua que les suponía el pago de 90 euros al mes. Con el tiempo, la cantidad se fue incrementando hasta llegar a poco más de 100 euros.

En 2013, cuando finalizó el contrato y se suprimió por ley la renta antigua, 10 años después de la última firma, la señora elevó el alquiler a 400 euros. Y, a partir de ese momento, se armó la marimorena.

Los inquilinos se negaron a pagar tal cantidad. La propietaria trató de llegar a algún acuerdo intermedio pero Antonio Moreno no quiso negociar nada y no se movió de su posición de seguir pagando la renta antigua. A todo esto, recibió del ayuntamiento que regentaba Teófila Martínez (esto no lo cuenta Podemos, claro) una cantidad suficiente para saldar sus deudas, dicen algunos que unos 600 euros. Pero el inquilino decidió emplearlos en otros menesteres porque, según el abogado de la anciana, ella no ha recibido ni un euro de tal cantidad. Ni de esa cantidad ni de ninguna porque desde 2013 en que comenzaron los desencuentros, a la anciana viuda y enferma Antonio le ha cortado cualquier suministro: ni 400 ni 100 ni 90, nada.

Tras dos años de litigio, la mujer está en situación desesperada. Sencillamente, no tiene más ingreso que su cortísima pensión de viudedad. Lo peor de todo es que en Cádiz, nadie le va a comprar ninguna de sus dos modestas viviendas; y nadie se va a atrever a alquilarle ninguna por el ruido mediático que ha provocado la actuación del Kishi, del señor alcalde.




Argako urretxindorra

jueves, 2 de julio de 2015

Doña Espe y el taimado señorito Errejón

¡Hay que ver!

“La posibilidad de un adelanto electoral es irresponsable, pero si creían que jugando con las fechas podían cogernos a contrapié para evitar el cambio, les tenemos que decir que se van a equivocar”, ha explicado el secretario de Política de Podemos, Íñigo Errejón.

“He llegado a pensar que lo más conveniente para España es hacerlas coincidir con las catalanas”, ha destacado Esperanza Aguirre en la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección del partido.

¡Vaya! Todos los caminos llevan a Roma. Me apuesto un bocadillo de lomo con pimientos a que no se adelantan las elecciones generales. Pero, manda güevos que el muchacho intelectual de la extrema izquierda y doña Espe –aún trato de ser un caballero- coincidan en el tiempo y en el asunto.

Lo de Errejón no tiene más chicha que una mentira más a la que estos chicos nos tienen acostumbrados. Eso, y que piensa que el resto somos tontos de artesanía; bueno, algunos hay, eso sí es verdad.

Los que pueden, los mandones del partido, han iniciado la tercera razzia interna. Ellos sí que tratan de coger a contrapié a las otras facciones para descabalgarlos de un estacazo y que las listas a las elecciones nacionales sean las indicadas, es decir, las del politburó. En un año de existencia, es la tercera vez que se cepillan a los díscolos, aunque tal vez, de esta oigamos algo más. Ya veremos.

Lo de doña Espe, sin embargo, es para mí un arcano. No me gusta nada hacer leña del árbol caído, ni un pelo. Pero es que la que ha sido la mejor presidenta de la Comunidad de Madrid con mucho se empeña en no comer y no dejar comer. A la señora Aguirre se le ha pasado el arroz político hace mucho y no quiere aceptarlo. Aún no ha dado explicaciones de su salida rarísima de la presidencia de la Comunidad dejando a los madrileños, que la habían elegido, con un palmo de narices. Aún no ha explicado por qué no abandonó la presidencia del partido en Madrid, con toda la mangancia vergonzosa que su gente llevó a cabo. Y eso fue responsabilidad solo suya porque ella era quien debía haberlo evitado.

En noviembre de 2014 escribía una entrada en este blog explicando por qué creía que debía haberse marchado. Estas son horas en las que aún danza por ahí. Sí, es cierto que después de su derrota electoral ha anunciado que se va, por fin. Pero, mientras eso sucede, podía estarse calladita o medir un poco más lo que dice. A menos que tenga otras intenciones más aviesas.

Quiero pensar que no es así y que, simplemente, el arroz está pasado. Pero la ocurrencia se las trae: desvestir a un santo para vestir a un venerable no tiene sentido. Rajoy no adelantará las elecciones. Necesita estirar el plazo cuanto pueda por dos razones inmediatas.

Por un lado, la economía, que ha sido su error de comunicación, se puede convertir en su éxito en las urnas; o, por lo menos, en su colchón amortiguador. El verano, con las vacaciones de por medio, donde la gente descansa, se quita parte del estrés y ve que puede gastar en el chiringuito un poco más, le va a venir al pelo. Los datos de paro, de ir venciendo al maldito paro, los va a poder vender algo mejor porque, entre otras cosas, para septiembre podrá quitarle el 4 a los millones y ponerle el 3, que no es ninguna tontería. Los datos de reservas hoteleras, de ventas en las rebajas y de ventas de coches, si no vuelven a ser unos cenizos en la dichosa comunicación, también les pueden hacer parte de la campaña. Así que estirará la cuerda cuanto le sea posible.

La otra razón es que los cambios que ha realizado en el partido puedan ponerse manos a la obra. Nada de fondo porque no hay tiempo, pero sí un lavado de cara que, bien llevado, también sirve.

Hay más razones aunque estas no dependan directamente de Rajoy. Por ejemplo, el caso de Grecia. Por ejemplo, la barbaridades que los neocastos gobernantes puedan ir haciendo, aunque andan con pies de plomo. O las sorpresas que seguirá dando el intrincado mundo interior del PSOE, en Madrid, o en Andalucía.

Tratar de hacer coincidir las elecciones generales con las autonómicas catalanas es entrar a jugar al ratón y al gato con Mas, cosa innecesaria a todas luces y que elevaría artificialmente su pretendido valor plebiscitario. Pero sí convendría que, como quien no quiere la cosa, se fuesen dejando caer las miguitas de pan de Pulgarcito al españolito votante sobre las consecuencias, sobre la responsabilidad real que tiene su voto, como en Grecia. ¿Que es apelar al voto del miedo? Pues claro: es que hay cosas y gentes que dan miedo.


Argako urretxindorra

miércoles, 1 de julio de 2015

Albert Rivera: la tendencia natural al dictado

Es lo de siempre, más de lo mismo. Ayer me puse a ver y a escuchar a Albert Rivera en la tele y duré creo que fueron tres minutos. Decidí que, mejor, una película de cine negro.

Me resulta cansado que entre en mi casa un tipo que va de güay, de salvador de la democracia, de repartidor de bienes y males… y que resulta ser un más de lo mismo, un otro más.

Albert Rivera
Me aburre pero, sobre todo, me molesta. Porque es un populista con pinta de pijo barcelonés que no dice lo que piensa nunca, sino lo que cree que le va a dar más beneficios. Y, para que me mientan, prefiero a los de siempre, por aquello del rancio abolengo.

En el poco rato que estuve ante él, en mi casa, no le oí nada que no fuese un puñetero corta-pega de otros políticos, pasados y presentes. Unas veces parecía estar oyendo a cualquier payasete de Podemos: “Hace tiempo que la democracia española se ha degradado, se ha podrido”; “La ley mordaza es el típico calentón político de los que no entienden lo que está pasando, un intento de control de todos. Es un error para nuestra democracia.” PP y PSOE “son partidos tóxicos.” Otras, a la versión más flojita de Pedro Sánchez, “¿Va a liderar Rajoy una nueva etapa política en España? Yo creo que no. No cree en ello”. Esto último no lo vi porque ya me había agotado y lo había invitado a que saliera de mi casa. Y luego, desvaríos populistas absurdos –tampoco lo vi- como lo de la marihuana o quitar los privilegios a la Iglesia.

Creo que lo peor que tiene Albert es su solapada soberbia; se cree el más listo de todos y con derecho, por nacimiento, a ser el número uno. Como siempre, de sus modos y maneras más conspicuos no se sabe por lo que se ve sino por lo que hace. Y no hay más que ver cómo se toman las decisiones en lo interno de su partido. Con un email se cepilla, en fin de semana, la estructura de Ciudadanos en Madrid, la más numerosa del partido, y la hace 21 añicos , cargándose así la delegación territorial que le empezaba a hacer sombra. O la expulsión ipso facto, también por correo electrónico, de Francisco Calderón, crítico de Madrid que levantó la voz más de la cuenta contra la tropelía que se había hecho en su organización regional. No es que a mí me chirríe un modo de funcionar presidencialista: lo que me molesta es lo de siempre, la incoherencia, que no es otra cosa que la costumbre de mentir en público, de mentirme a mí.


Aprovechando el río revuelto de la corrupción de algunos políticos, Rivera se ha hecho a sí mismo el pescador. Y algo ya ha pescado pero mucho menos de lo que él esperaba. Dice que no quiere formar parte de “sus gobiernos”, los del PP y del PSOE. Está en su derecho, pero un partido nuevecito sin más aspiración que mantenerse en la oposición, poniendo y quitando gobiernos, me parece poco de fiar. Porque la oposición no es una vocación política sino la consecuencia de no haber obtenido los votos necesarios. Ciudadanos podía haber formado parte de alguno de los gobiernos que ha ayudado a instaurar tras las negociaciones. Si no lo ha hecho es porque no ha querido y me habría gustado saber qué hay detrás.

Me pregunto: formar parte de un gobierno del PP o del PSOE, ¿no sería una manera mucho más eficaz de controlar que no se desmanden? ¿O es que ellos no se fían de sí mismos sentados en una poltrona? Hablando de regeneración de la política, formar parte en minoría de un gobierno ¿no supone más flexibilidad, pluralidad y necesidad de cooperar en el servicio a los ciudadanos? Pero hay un cierto yu-yu interno en el partido de Albert Rivera y ni él mismo se fía de los suyos, no se atreve con aquello que él no pueda controlar directamente; su soberbia no se lo permite. ¿Hay algo más naturalmente inclinado a lo dictador –el que dicta-?

Argako urretxindorra

sábado, 27 de junio de 2015

Peligroso Pablo

Juan Carlos Monedero
Pablo Iglesias es un tipo peligroso. Peligroso por círculos concéntricos: se corre más riesgo cuanto más cerca se está de él.

Hablando de círculos, tampoco ha pasado mucho tiempo desde que Podemos nació y se organizó como partido. La base de su estructura la constituyeron los círculos, en una supuesta democracia asamblearia que, desde el principio, era falsa pero la apariencia fue suficiente. De aquellos democráticos y populares círculos no queda ya más que algún resto nominal relegado al rincón más oscuro del trastero del partido. Se crearon; y cuando ya no fueron útiles, se destruyeron. No han durado ni un año. Sirvieron para crear la nomenklatura del partido, como si de una elección democrática y popular se tratara; pero no fue tal sino la manera que tiene Pablo Iglesias de usar y tirar. Sucesos más que vergonzosos ocurrieron durante el proceso de elección –elección no de los círculos sino de Pablo y su camarilla, es decir, nombramiento-, pero no impidieron para nada que la misión fuese completada. Una vez tomado el poder del partido, los círculos estaban de más.

Pablo Echenique
Con la desaparición efectiva de estos también fueron quedando en el camino personajes más o menos importantes del inicio. Esa ha sido la segunda purga. Con índices de participación sospechosamente bajos y sistemas de participación poco fiables, se fueron aprobando bloques completos de ponencias cuando lo que pedían las bases era ir aprobándolas o rechazándolas por temas, cosa más que lógica. Pero se impuso el deseo, perfectamente interesado, del líder, Pablo Iglesias. No podía ser de otra manera dado que ya se había encargado de instituirse a sí mismo como juez y parte, previamente.

Raúl Ausejo
Una vez organizado el patio interior de esta guisa tan llena de trampas y víctimas, el siguiente paso eran la elecciones municipales y autonómicas. Como partido, Podemos no se ha presentado directamente. De haberlo hecho, tanto ellos como los partidos de extrema izquierda adláteres, habrían dividido los votos con lo que los resultados habrían quedado diluidos en una sopa de letras desunida. La cuestión era la de presentar candidaturas populares unitarias en las que aglutinar todos esos votos. Y así se hizo prácticamente en todos los casos, salvo aquellos en los que los rebeldes se presentaron por su cuenta. En la vorágine de los festejos posteriores, estos últimos disidentes y sus casos desaparecieron a la opinión pública aunque, como en Bilbao, haya terminado en los tribunales.

Francisco Samir y Mª Concepción García
El siguiente paso es el de la organización del frente de izquierdas de cara a las elecciones generales. Y a ello se ha entregado Pablo Iglesias en cuerpo y alma porque se juega mucho y, asimismo, también puede conseguir mucho. Ha abandonado su puesto de trabajo en Bruselas sin el más mínimo recato y se ha puesto en ruta por las carreteras españolas, comenzando por la emblemática ciudad de Cádiz, donde el Kichi-alcalde le recibió y firmó en el libro de honores del ayuntamiento. El punto final de esta fase es la fagocitación, la depredación de todos los demás partidos y plataformas a los que están unidos ahora o, si no es posible, su destrucción.

Alberto Garzón, de Izquierda Unida
En este último sentido debe entenderse el caso de Izquierda Unida, formalizado elocuentemente en la entrevista de Pablo Iglesias y el candidato de IU a las elecciones generales, Alberto Garzón. Quedó de manifiesto el órdago: o la histórica coalición pasa por el aro de Podemos y se deja comer o será destruida. No hay más que hablar. Y no es menos elocuente el estilo utilizado por el peligroso coletudo en el asunto: un vergonzoso desprecio personal a Alberto Garzón y a la organización.

Hasta el momento, el cascote más notable de la iniciada demolición de Izquierda Unida es la sección madrileña de la coalición, que ha puesto en la calle nada menos que a 5.000 militantes y que ya se pueden imaginar quien va a consolar y recoger de la intemperie.

Pablo Iglesias es un tipo peligroso. Peligroso por círculos concéntricos: se corre más riesgo cuanto más cerca se está de él. ¿Y si gobernara?

P. D.: les dejo el famoso e ininteligible twit de Errejón. Por si ahora se entiende algo.

«La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación?apertura»





Argako urretxindorra