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sábado, 27 de junio de 2015

Peligroso Pablo

Juan Carlos Monedero
Pablo Iglesias es un tipo peligroso. Peligroso por círculos concéntricos: se corre más riesgo cuanto más cerca se está de él.

Hablando de círculos, tampoco ha pasado mucho tiempo desde que Podemos nació y se organizó como partido. La base de su estructura la constituyeron los círculos, en una supuesta democracia asamblearia que, desde el principio, era falsa pero la apariencia fue suficiente. De aquellos democráticos y populares círculos no queda ya más que algún resto nominal relegado al rincón más oscuro del trastero del partido. Se crearon; y cuando ya no fueron útiles, se destruyeron. No han durado ni un año. Sirvieron para crear la nomenklatura del partido, como si de una elección democrática y popular se tratara; pero no fue tal sino la manera que tiene Pablo Iglesias de usar y tirar. Sucesos más que vergonzosos ocurrieron durante el proceso de elección –elección no de los círculos sino de Pablo y su camarilla, es decir, nombramiento-, pero no impidieron para nada que la misión fuese completada. Una vez tomado el poder del partido, los círculos estaban de más.

Pablo Echenique
Con la desaparición efectiva de estos también fueron quedando en el camino personajes más o menos importantes del inicio. Esa ha sido la segunda purga. Con índices de participación sospechosamente bajos y sistemas de participación poco fiables, se fueron aprobando bloques completos de ponencias cuando lo que pedían las bases era ir aprobándolas o rechazándolas por temas, cosa más que lógica. Pero se impuso el deseo, perfectamente interesado, del líder, Pablo Iglesias. No podía ser de otra manera dado que ya se había encargado de instituirse a sí mismo como juez y parte, previamente.

Raúl Ausejo
Una vez organizado el patio interior de esta guisa tan llena de trampas y víctimas, el siguiente paso eran la elecciones municipales y autonómicas. Como partido, Podemos no se ha presentado directamente. De haberlo hecho, tanto ellos como los partidos de extrema izquierda adláteres, habrían dividido los votos con lo que los resultados habrían quedado diluidos en una sopa de letras desunida. La cuestión era la de presentar candidaturas populares unitarias en las que aglutinar todos esos votos. Y así se hizo prácticamente en todos los casos, salvo aquellos en los que los rebeldes se presentaron por su cuenta. En la vorágine de los festejos posteriores, estos últimos disidentes y sus casos desaparecieron a la opinión pública aunque, como en Bilbao, haya terminado en los tribunales.

Francisco Samir y Mª Concepción García
El siguiente paso es el de la organización del frente de izquierdas de cara a las elecciones generales. Y a ello se ha entregado Pablo Iglesias en cuerpo y alma porque se juega mucho y, asimismo, también puede conseguir mucho. Ha abandonado su puesto de trabajo en Bruselas sin el más mínimo recato y se ha puesto en ruta por las carreteras españolas, comenzando por la emblemática ciudad de Cádiz, donde el Kichi-alcalde le recibió y firmó en el libro de honores del ayuntamiento. El punto final de esta fase es la fagocitación, la depredación de todos los demás partidos y plataformas a los que están unidos ahora o, si no es posible, su destrucción.

Alberto Garzón, de Izquierda Unida
En este último sentido debe entenderse el caso de Izquierda Unida, formalizado elocuentemente en la entrevista de Pablo Iglesias y el candidato de IU a las elecciones generales, Alberto Garzón. Quedó de manifiesto el órdago: o la histórica coalición pasa por el aro de Podemos y se deja comer o será destruida. No hay más que hablar. Y no es menos elocuente el estilo utilizado por el peligroso coletudo en el asunto: un vergonzoso desprecio personal a Alberto Garzón y a la organización.

Hasta el momento, el cascote más notable de la iniciada demolición de Izquierda Unida es la sección madrileña de la coalición, que ha puesto en la calle nada menos que a 5.000 militantes y que ya se pueden imaginar quien va a consolar y recoger de la intemperie.

Pablo Iglesias es un tipo peligroso. Peligroso por círculos concéntricos: se corre más riesgo cuanto más cerca se está de él. ¿Y si gobernara?

P. D.: les dejo el famoso e ininteligible twit de Errejón. Por si ahora se entiende algo.

«La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación?apertura»





Argako urretxindorra

domingo, 30 de noviembre de 2014

Pablo Iglesias y su enemigo: Podemos.

Estimado Pablo Iglesias: bienvenido a la casta. En realidad, no tan bienvenido; ya ves, no es fácil el ingreso y te van a escrutar hasta en lo más recóndito de tu historia, en tu presente y en tu futuro. Te van a sacudir el trasero y, cuando no sea el tuyo, será en el de los tuyos. No tardará mucho el momento en el que veamos la otra cara de Podemos y la tuya, la cara oculta de la luna, la oscura. Y te veremos perder los papeles porque todo tiene un límite. Sobre todo, cuídate de los tuyos, que por ahí te llegarán los problemas serios que no vas a poder gestionar. Porque, Pablito, ya has dejado cadáveres en la cuneta y tu pequeña memoria histórica te va a pasar factura.

El buen coletudo va dando pasos, rápidos y seguros, hacia ese sueño que todo visionario que se precie tiene en la vida. El del profesor no es el de llegar a Presidente del Gobierno de España, no; eso solo es un paso más. Su verdadero sueño consiste en convertirse en una nueva y rojísima trinidad. Busca con denuedo ser tres personas distintas: Lenin, Fidel y Chávez, y un solo dios verdadero: Pablo.

Lo lleva en los genes. A ritmo de desfile legionario, va recorriendo las etapas de su personal camino de santiago que ha diseñado con sus camaradas de confianza hasta llegar a su particular Monte del Gozo. Pablo Iglesias viene para salvarnos. Su misión no es cualquier cosa con la que la mediocre casta se conformaría. No. De hecho, él los desprecia. La suya es una misión muy superior. Y él es el elegido. En la historia de la humanidad, según entiende él, hubo personajes, pocos, llamados a esa hercúlea tarea y a los que la naturaleza les dotó de capacidades sobrehumanas. Y ahora es su tiempo, porque nunca coinciden dos de estos superhombres en la faz de la tierra.

Con Vladimir y Hugo criando malvas, solo queda, momificado, el gran Fidel. Y el buen pastor que es Pablo, joven, fuerte, seguro de sí mismo y conocedor de los arcanos más ocultos, reconoce cuándo debe tomar el cayado de la mano, huesuda y sin fuerzas, de su admirado antecesor. Este es el momento, cuando el decrépito zar de todas las cubas aún vive.

Estoy convencido de que Pablo Iglesias se ve a sí mismo de esta manera. Su pensamiento estratégico es comparable al de Maquiavelo y no da un paso si no está completamente convencido. Pero la vida no tiene magias. Hasta los superhombres necesitan de otros hombres para lograr sus triunfos. Esta debilidad es un peligro potencial. El colaborador se puede convertir en el traidor de mañana o, habitualmente, en el que ya no sirve. La historia está llena de superhombres que han tenido que hacer limpieza entre los suyos, especialmente los superhombres comunistas. Las purgas se han llevado por delante la vida de miles de los otrora colaboradores.

No es fácil, no obstante, que Pablo Iglesias llegue a estos extremos. Pero no debe caber duda a nadie de que purgas y limpiezas políticas las habrá; de hecho ya han empezado con los que no estaban en su círculo de confianza. El mayor problema de Pablo Iglesias está dentro de Podemos, como lo estaba entre los camaradas del Politburó de Stalin o entre los más cercanos de Mao Tse Tung o de Fidel Castro. Él lo sabe perfectamente y pone cuidado extremo en elegir a los suyos y, en general, a cualquiera que pudiera tener cargo de responsabilidad en el partido. Incluso lo ha dicho así. Esta es, fundamentalmente, la razón que le lleva a Podemos a no presentarse a las elecciones municipales. No se atreven a concurrir porque tendrían que abrir la espita de los candidatos dada la cercanía de los comicios, sin tener tiempo de escudriñar a fondo a cada uno de ellos. Esta prevención les honra como estrategas: van muy en serio.

La organización de Podemos no es compleja. Ya ha existido antes. La fórmula de los círculos es la forma de las asambleas paralelas, especie de células autónomas y, aparentemente, sin relación vinculante entre sí. En realidad, la vinculación es vertical. Siempre hay un responsable oficioso que rinde cuentas hacia arriba, en este caso, a los dos órganos de gobierno que se han dado a sí mismos: el Consejo Ciudadano y la Comisión de Garantías. Como es de suponer, en este caso vía elección directa, ambos están ya bajo el poder de Pablo Iglesias y su círculo de colaboradores. Como se puede ver, la casta hace desaparecer a la casta para convertirse ellos en la casta. Nada diferente de lo que ha sucedido siempre en las organizaciones comunistas más conspicuas.

Sé que a veces no es sencillo llegar a un razonamiento que, por otra parte, es bastante simple. El discurso antisistema de Pablo Iglesias y, en general, de Podemos, no supone, en absoluto, que sus acciones y sus políticas sean antisistema. Todo lo contrario. Internamente, ha triunfado el sistema, hasta en las denominaciones de los cargos (Secretario General, por ejemplo). Cabe suponer con bastante fundamento que, externamente, sucederá lo mismo. Atacar al sistema para hacerse con él es algo tan viejo como la propia humanidad.

Si a día de hoy no hubiésemos asistido al nacimiento y desarrollo de Podemos, y nos lo presentasen todo en un documento para su lectura, seríamos conscientes de que todo ello no es más que otra repetición de lo sucedido en el siglo XX con tantos partidos comunistas en Europa, Asia, África y Sudamérica. Pero, insisto, el mayor peligro para Pablo Iglesias y, por ende, para el partido está dentro de ellos mismos. Y no tanto por los probables casos de pequeñas corrupciones de algunos de sus miembros, que las habrá, sino por la feroz lucha que con el tiempo se irá agrandando. Históricamente ha sido siempre así y, particularmente en España, un país de izquierdas, se hace más evidente: solo hay que contar por encima el número de partidos de todo pelo que hay en el ámbito de la izquierda, incluído UPyD y Ciudadanos, y los que hay en la derecha. Esa especie de maldición bíblica que impide la unidad de la izquierda porque la unidad es fruto de algo en lo que no creen: la libertad personal y la humildad. Al tiempo.

Argako urretxindorra.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Podemos / Pablo Iglesias: un par de estrategias bien conseguidas

¡Qué jodío, el tío! ¡Anda que no es zorro!

Hablo de Pablo Iglesias, el profesor Coleta. En este país viejo nuestro, a veces nos fallan las articulaciones por la artrosis y "la reuma", y hay cosas que nos pillan con el pie cambiado. Eso lo sabe bien el simpático profesor y es un lince para eso de aprovechar las ocasiones que se le presentan.

Una de sus características es habitual entre nosotros, la usamos mucho, especialmente los políticos. En síntesis, consiste en decir los qués y callarse los cómos. Por ejemplo: todos los españoles tendrán, al menos, un ingreso mínimo siempre.

Pongamos el caso de que un político -porque Pablo Iglesias ya es un político- estructura un discurso con cincuenta o sesenta frases como la anterior. Y que nos hisopea con ellas abundantemente, como hace. Pues sucede lo que la máxima comunicativa nos dice: da igual lo que digas con tal de que lo repitas una y otra vez, porque acabará tomando visos de verdad y calará en muchos. Si, además, lo dices con palabras que se entiendan pero sin dejar de lado los matices cultistas, con una voz agradable y sin chillar, éxito seguro.

Pablo es un tipo eficaz, sin duda. Es capaz de sonar natural siempre, a pesar de que todo en él es marketing profundamente estudiado y preparado. Lo digo como alabanza, no como crítica. Sus deslices en este terreno son mínimos; puede estar hablando mucho tiempo de los objetivos, de los qués sin que entre o deje entrar a los demás en el peligroso terreno de los cómos. Y nadie debiera ser tan ingenuo como para pensar que los esconde porque no los conoce. No. Sí sabe cómo hacer las cosas, al menos, muchas de las que habla; pero sería profundamente inconveniente airearlos para él y su formación. Algunos se asustarían probablemente.

Otra de sus características es brillantemente novedosa, inusual. También en síntesis, consiste en diferenciar al político de su formación. Por ejemplo: imagínense un político comunista convencido, que no esconde su pensamiento y que se encuadra en una formación política indefinida. Hagan el esfuerzo por imaginarlo porque no estamos acostumbrados (las inercias). Todos tenemos un esquema mental muy arraigado: político conservador / partido conservador; político socialista / partido socialista; sindicalista comunista / sindicato comunista; político nacionalista / partido nacionalista.

A estas alturas, quien esté leyendo esto tendrá la convicción de que estoy desbarrando. Obviamente, dirá, Podemos es comunista. ¿Seguro? ¿O eso es solo producto del esquema arraigado en nuestro pensamiento? ¿Alguien sabe cuándo se ha definido Podemos como comunista? Es más, ¿alguien sabe cuándo Podemos se ha puesto alguna etiqueta política al uso? Ni siquiera la marca Podemos sirve para identificarla en este sentido. Al contrario, es una marca que se va cargando de contenido sobre la marcha absorbiendo, como una especie de agujero negro, todo aquello poco definido o todo aquel defraudado.

Verán: Pablo Iglesias se ha definido como favorable a la consulta del 9N. ¿Y Podemos? No, Podemos no. Pablo Iglesias se ha manifestado claramente en lo referente al terrorismo de ETA. ¿Y Podemos? No, Podemos no. Pablo Iglesias es un defensor a ultranza del chavismo. ¿Y Podemos?

Las inercias del pensamiento son muy aprovechables. Y esto lo saben en Podemos muy bien y lo usan estratégicamente con maestría. Las ventajas en la situación actual del país y en la específica de esta formación política son importantes. De una parte, esa indefinición amplía la base social de Podemos enormemente, es lo que la capacita para llevarse a su feudo grandes pedazos de partidos de izquierda, tanto extrema como moderada. Asimismo, abre sus acogedoras puertas a los desencantados, a los que están de vuelta, a los cabreados, sin que estos, necesariamente, tengan que violentarse en exceso por unas siglas demasiado obvias o por una definición política excesivamente marcada. Por otra parte, y después del golpe de mano de las elecciones europeas, y del mazazo de la encuesta del CIS, Podemos, que se está construyendo por dentro, goza de una libertad de acción que no tiene hoy ningún otro partido político.

Por último, es evidente la beneficiosa situación que supone, en esto momentos, la diferenciación entre personas y formación para la estructuración de Podemos: la estrategia inicial de los círculos, sistema asambleario imposible a medio plazo, se ha cambiado con rapidez y sin grandes traumas hacia una estructura más tradicional, pero mucho más eficiente, sin que por ello haya habido peligrosas acusaciones de incongruencia. Tanto las personas como la formación gozan de enorme libertad de acción sin que, desde fuera, resulte extraño.

Para escépticos como yo, me atrevo a recomendar el seguimiento de este par de cosillas; más de uno puede que encuentre en ellas razones para la diversión.

Argako urrtxindorra

sábado, 18 de agosto de 2012

Marinaleda, el paraíso comunista: cómo construirse un feudo propio. (Parte V).

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Un poco de contexto extremista para repartir el pan y el circo: Batasuna y otros.

¿Cuál es el «secreto» económico de Marinaleda? Pues son varios. Por un lado, la imagen que cultiva su eterno alcalde entre los medios de comunicación nacionales e internacionales, de hombre auténtico, especial, carismático, luchador hasta la saciedad e idealista por el pueblo, especialmente, por los jornaleros. Imagen que él tiene bien estudiada y que construye y reconstruye constantemente con el beneplácito acrítico o, incluso, benevolente, de los medios supuestamente serios.

En una entrevista que concede a Charo Cotta, del Diario de Sevilla, en noviembre de 2011, se define a sí mismo como «Yo soy un líder espiritual, si quiere llamarle así, o alguien que coordina, porque se fían de mí». Más adelante, ante la pregunta de la periodista de si «su comunismo no está algo trasnochado», sale por peteneras pero con un autoconcepto ridículamente  elevado: «Nunca he pertenecido al Partido Comunista de la hoz y el martillo, pero sí me siento comunista, o comunitarista, como sí creo que se sintieron el Cristo, Ghandi, Marx, Lenin y el Che. Una mezcla de todo eso».

Gordillo comenzó su carrera política en el mundo del jornalerismo de extrema izquierda. Es uno de los fundadores del SOC, Sindicato de Obreros del Campo. Y desde esta plataforma revolucionaria fundó, 1979, con otros sindicalistas el CUT, Colectivo de Unidad de los Trabajadores, del que Sánchez Gordillo es portavoz «nacional». La creación de este grupo político era una necesidad del SOC. De algún modo, se convertía en el brazo político del sindicato en la necesidad de este de extenderse y aspirar a formar parte del juego político de los partidos y de las instituciones. Es así como consiguieron entrar rápidamente en los gobiernos locales de varias poblaciones andaluzas, por ejemplo, en Marinaleda, de donde no han salido todavía.

Con posterioridad, Sánchez Gordillo y sus camaradas vieron la necesidad de dar una vuelta de tuerca al CUT: esa vuelta de tuerca consistía en poner de manifiesto, institucionalmente, su nueva idea independentista de Andalucía. Téngase en cuenta que España está llena de grupos de extrema izquierda con un nicho de actividad importante en el independentismo de cualquier territorio: Canarias, Asturias, León, Andalucía, Cantabria, Castilla, Aragón… El modo de hacerse con un lugar entre ellos, de construir una red de extrema izquierda con apoyos mutuos y capaces de saltarse la ley con menos peligro fue lo que llevó al CUT, en 1992, a tomar la decisión de añadir la sigla BAI, algo que nunca podrían haber hecho en un sindicato, como el SOC. Así, BAI significa Bloque Andaluz de Izquierdas. Es la parte independentista andaluza llevada a su propia denominación: «es la organización política anticapitalista y revolucionaria de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía que lucha por la consecución de los Derechos Nacionales de Andalucía (autodeterminación y soberanía nacional)», según se definen a sí mismos.

Sánchez Gordillo, además de su portavoz «nacional» -ahora se puede entender el uso que dan a esta expresión- forma parte de la Permanente Nacional del partido junto con José A. Mesa, Javier García, Mari García, Espe Saavedra y Manuel Rodríguez.

Con anterioridad, el CUT pasó a formar parte de la coalición Izquierda Unida, en 1986. El peso específico de Sánchez Gordillo y su formación dentro de Izquierda Unida es sospechosamente elevado. No hay una relación entre este y sus resultados electorales. Pero sí es cierto que a Izquierda Unida le conviene llevar en sus listas a un personaje tan activista, revolucionario y carismático, como concesión a la extrema izquierda. Y eso que las relaciones entre la coalición y los «cuteros» suele estar plagada de disgustos. Pero para IU, está vedada la entrada en los dominios territoriales del CUT y del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores, nueva denominación del SOC) en Andalucía sino es a través de ellos, y, más importante aún, en el mundo del sindicalismo agrario andaluz de extrema izquierda, donde el SAT (SOC) tiene un enorme poder de presión; y en el mundo de relaciones con otros grupos de extrema izquierda.

Brigadistas de Askatasuna en apoyo de Iniciativa Int.
Para las elecciones europeas de 2009 se produjo un caso chusco y paradigmático. 19 representantes del CUT-BAI prestaron su apoyo a la candidatura de Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad de los Pueblos, cuya cabeza visible era el «intelectual» filoetarra Alfonso Sastre. Hay que decir que esta candidatura no es, naturalmente, un partido político. Es una plataforma o, simplemente, como he dicho, una candidatura creada específicamente para la ocasión. Añadiré que este tipo de entes electorales son el artificio legal que utilizan partidos extraparlamentarios, partidos ilegales –como Batasuna-, y grupos radicales de toda condición para poder presentarse a las diferentes elecciones.

En este caso, Izquierda Unida amenazó con la expulsión inmediata de los 19 «cuteros». Lo cierto es que lo inmediato fue la retirada del expediente sancionador, que ni siquiera se abrió. Y no fueron sancionados de ninguna de las maneras.

He comentado antes lo paradigmático de este caso. Y lo es porque muestra de manera muy clara el submundo de la extrema izquierda en España. Activistas, kulturetas, independentistas, okupas, antisistema y plataformas de todo tipo se mueven constantemente en el terreno político, social, universitario, ecologista, sindicalista, cultural e internacional a base de una red de relaciones personales de apoyo mutuo.

Si bien todas estas organizaciones tienen autonomía, necesitan de dichas relaciones. Lo que se conoce como el asociacionismo. Y lo que es más importante para ellos, necesitan estar ligados a las instituciones democráticas a las que atacan, porque su pervivencia depende de ellas, tanto en lo económico como en lo social.

Uno de los troncos a los que se agarran, por conveniencia mutua, es el de la coalición Izquierda Unida, conglomerado de partidos varios que tienen un pie, el derecho, en las instituciones españolas, y otro, el izquierdo, en este submundo extremista. Y cuando hablo de Izquierda Unida, estoy hablando también de Comisiones Obreras. El hecho de que IU no sea un partido político es pura conveniencia estratégica, como ya he dicho. Las diferentes «sensibilidades» que la componen les permite estar, a la vez, repicando y en la procesión. Por ejemplo, utilizan habitualmente la estrategia de «a título personal». Cuando entienden que deben hacer algo que puede resultar escandaloso o, incluso, rayando lo ilegal, IU siempre se puede sacudir el polvo del camino aduciendo que tal grupo o tales personas lo han hecho «a título personal». De manera que lo hecho, hecho está, pero la coalición sigue indemne.

Además, IU necesita un cierto control sobre los movimientos a su izquierda. La estructura en coalición les permite ese contacto constante y, en muchos casos, capacidad de influencia sobre estos grupos. Es difícil que no haya acciones, plataformas reivindicativas, movimiento ciudadano –“Nunca mais”, “No a los desalojos”, “15-M”, “Okupa y resiste”, etc.- en que IU no esté involucrada a través de la estrategia de «a título personal».

Arnaldo Otegui en un acto de apoyo a Iniciativa Intenacionalista
Aunque resulte un poco larga, no me resisto a escribir los nombres de los que integraron la candidatura de Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad de los Pueblos al Parlamento Europeo. Y lo hago porque fue una candidatura que ilegalizó el Tribunal Supremo y la relegalizó el Tribunal Constitucional, como otras veces. Y también lo hago porque es una muestra inequívoca de lo que vengo contando sobre las relaciones de unos y otros:

  1. Alfonso Sastre Salvador. Escritor y dramaturgo. Miembro de Herri Batasuna y de Euskal Herritarrok, juzgado en varias ocasiones por sus relaciones con ETA.
  2. Doris Benegas Haddad. Cabeza de lista en diversas elecciones de Izquierda Castellana. Hermana del socialista vasco Txiki Benegas, Doris es un apoyo constante para el movimiento «abertzale».
  3.  Josep Garganté Closa. Sindicalista de la CGT de Cataluña. Concurrió a las elecciones sindicales de 2006 de “Transports Metropolitans” de Barcelona.
  4. Zésar Corella Escario. Ex miembro del comité nacional de Chunta Aragonesista.
  5. Ángeles Maestro Martín. Actual líder de Red Roja, líder en el momento de las elecciones de Corriente Roja. Fue dirigente del PCE y diputada por Izquierda Unida.
  6. Xosé Luís Méndez Ferrín. Escritor y poeta. Es el líder de Frente Popular Galega (FPG). Fue presentado como candidato al Premio Nobel de Literatura.
  7. Juan Ignacio Orengo. Metalúrgico. Miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación del Metal de CCOO de Sevilla, por el Sector Crítico. Militante de Corriente Roja.
  8. Antonio Sardá Artiles. Miembro de la Confederación Intersindical Canaria.
  9. Gloria Pérez Berrocal. Programadora de Radio (Radio Nacional de España). Miembro del CSCA (Comité de Solidaridad con la Causa Árabe).
  10. Alicia Pérez Herranz. Conocida artísticamente como Alicia Hermida, nombre con el que firmó un manifiesto de apoyo a la candidatura, es actriz y profesora de interpretación. Tiene una dilatada trayectoria profesional. Actualmente interpreta el papel de "Valentina" en Cuéntame cómo pasó en TVE.
  11. Antonio Nicolás Maira Rodríguez. Antiguo director de InSurGente.org. Militar de la armada hasta 1986.
  12. Jaime Losada Badía. Dramaturgo. Miembro de la compañía “La Barraca” y del “Foro Internacional Permanente de Artistas e Intelectuales”.
  13. Concepción Bosch Riera. Profesora de filosofia y coordinadora pedagógica en un instituto de secundaria. Fue en las listas de Barcelona per l'Autodetarminació (BxA) - Federació d'Independents de Catalunya (FIC), en las municipales de 2007 al ayuntamiento de Barcelona.
  14. Celia Camps Pérez. No tengo datos sobre ella.
  15. David Pérez Ramos. Miembro del Grupo de Trabajo contra Bolonia del Rectorado de la Universidad de Sevilla.
  16. Xan Andrés Carballo Rodríguez. Secretario de Acción Sindical de la Confederación Intersindical Galega. Fue candidato al Senado en 2004 y al Parlamento de Galicia en 2005 por Frente Popular Galega. En 2000 fue nombrado vocal del Consejo Gallego de Servicios Sociales en representación del CIG. Con anterioridad lo había sido de Relaciones Laborales de la Xunta de Galicia y, antes, había sido nombrado vocal del Consejo Gallego de Medio Ambiente.
  17. Mustafa Bachir Mohamed. Miembro del comité de empresa de Controlex España. Vocal de inmigración de la Asociación de Vecinos del Puente de Vallecas (Madrid). En 1994 fue en las listas del Coalición GPOR-PST (LVS), de tendencia troskista, para las elecciones al Parlamento Europeo. También aparece en las listas del Partido Revolucionario de los Trabajadores (surgido a partir de la coalición anterior) para las elecciones autonómicas al Parlament de Catalunya de 1995.
  18.  Adrián Ruiz Ibáñez. Miembro de Corriente Roja y de Cucha Independentista Aragonesa.
  19. Guillerma Silva Díaz. Representante de CCOO en el sector de la automoción. Miembro del comité de empresa de Magneti Marelli Electrónica SL desde 1989. Fue candidata de la coalición GPOR-PST (LVS) (trostkista, como he dicho) al Parlamento Europeo en 1994.
  20. Violeta Benítez Romero. Fue representante de entidades ciudadanas en el Consejo de la Juventud de Córdoba y miembro de la Asamblea de estudiantes “No a Bolonia” de Córdoba.
  21. Alfonso Araque Macias. Miembro de la comisión ejecutiva de la sección sindical de CCOO de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid.
  22. Luis Nicanor Ocampo Pereira. Secretario general de Izquierda Castellana.
  23. Luna María Fajó Castro. Fue miembro de Chobenalla (Juventud Aragonesista) cuando ésta aún estaba integrada en CHA (Chunta Aragonesista).
  24. María Rocío Mielgo Blanco. Fue candidata al Senado por Palencia en 2008 por la candidatura Comuner@s.
  25. José Estrada Cruz. Fue candidato de Nosaltres Som-Assemblea d'Unitat Popular (N.SOM-AUP) al ayuntamiento de Tarragona en 2007. Fue concejal del PSUC en el Ayuntamiento de Tarragona y secretario general de CCOO de la comarca de Tarragonès. Fue expulsado del sindicato por proporcionar un local para la candidatura Herri Batasuna en las europeas en los noventa. Tras esto, se integró en la CGT.

Sánchez Gordillo en una charla en la Asociación Euskaldun AXULAR de Burlada, Navarra





    Las relaciones que el CUT-BAI y el SAT que Sáchez Gordillo y sus acólitos mantienen con este submundo de acción política y social de extrema izquierda son muy fluidas y constantes. En su ámbito territorial, nada se hace que no lleve el su apoyo tácito o expreso. Conocidas son las magníficas relaciones que existen entre estos dos grupos y el mundo de Herri Batasuna y sus descendientes desde hace muchos años. Unas veces son estos los que viajan a Marinaleda y otras es Sánchez Gordillo quien se desplaza al País Vasco o a Navarra. No sería la primera vez que en el pueblo marinaleño se vota una candidatura de Herri Batasuna al parlamento europeo con el apoyo y permiso del alcalde y sus camaradas.

Sánchez Gordillo es un militante de sus ideas, sin lugar a dudas en mi caso, fanático. Nunca cede y no tiene inconveniente en saltarse a la torera legalidades, modos ni medios para expandirlas, por las buenas, a veces, y por las malas, muchas otras. En este afán redentorista, viaja constantemente allá donde lo cree conveniente y su agenda está llena de conferencias por toda España e Hispanoamérica (su último viaje, hace poco, de más de una semana a Venezuela).
Sánchez Gordillo recibe en el ayuntmaiento de Marinaleda a un grupo de representantes de los presos de ETA

En este sentido, pues, me parecía necesario poner en contexto la actuación de Sánchez Gordillo para Marinaleda. Una población que, después de 30 años de gobierno del CUT-BAI, tiene una ambientillo específico, fácil de ver. Y en este ambiente se desarrolla la vida cotidiana de sus habitantes; y, aun más interesante, nacen y se educan las nuevas generaciones de marinaleños. En términos psicopedagógicos, este desarrollo de niños y jóvenes so produce en «inmersión», es decir, respirando y aspirando por ósmosis una ambiente concreto, cerrado, sin alternativa que va introduciéndose en el propio ser de la persona. Y sobre estas bases previas se construye la propia personalidad de cada uno, su modo de pensar, sus creencias, sus aspiraciones y, en definitiva, una manera determinada y específica de ver la vida y de tomar posición en ella.



Argako urretxindorra

martes, 14 de agosto de 2012

Marinaleda, el paraíso comunista: cómo construirse un feudo propio. (Parte III).

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Continuamos con la construcción del paraiso. Mi tesis es simple: Marinaleda no es un paraíso. Es una república que se aisla a sí misma del resto en todo cuanto le conviene para hacer y deshacer a su antojo. Y sigo sin referirme a Sáchez Gordillo. Me refiero a la mayor parte de los habitantes del pueblo, que se han montado un auténtico chiringo comunista por propia voluntad. Hasta ahí, que con su pan se lo coman. Pero es que, para ello, los medios son ruines, inaceptables, totalitarios, con el miedo como instrumento y la imposición como método.


El «islote» de Marinaleda.

                Como diría Rosa Díez, cuando era consejera de Turismo del Gobierno vasco en coalición con el PNV, «ven y cuéntalo». Pero en Marinaleda es «venid pocos y a ver qué contáis». Es más al modo albanés de Enver Hoxha. Otro enfoque, vaya.

                No es que en Marinaleda no quieran visitantes, no. Pero ellos invitan a su casa a quienes quieren, como es normal. Por ejemplo, en más de una ocasión, concejales del pueblo del PSOE ni son del pueblo ni viven en él. Aunque hay votantes del PSOE no hay ninguno interesado en presentarse en listas electorales que no sean las del CUT. Esto no es raro. También pasa en otros municipios españoles pequeños como Lizarza, Galdácano, Ortuella, etc., en el País Vasco, tan lejos y tan cerca de Marinaleda («Bilbao, 1000,00 kilómetros», ¿recuerdan?).

                La cuestión demográfica tiene derroteros particulares. El pueblo es netamente agrícola, con buena parte de sus habitantes trabajando en las cooperativas del campo o en cooperativas relacionadas directamente con el tratamiento, envasado y comercialización de tales productos. Además, se ha de recordar que, en plena crisis mundial, Marinaleda tiene «paro cero», como bien se encargan de proclamar unos y otros. Un pueblo netamente agrícola y sin paro debe provocar necesariamente un auténtico efecto llamada de inmigrantes de toda condición a la búsqueda de algo que echarse a la boca. Debe estar lleno de subsaharianos, de magrebíes, de rumanos, de bolivianos…de españoles.

Pues, no. En 1996, la población era de 2.622 habitantes, y en 2011 de 2.778. Un crecimiento del 5,95%. ¿Quiere decir esto que ha habido 156 inmigrantes que se han instalado en Marinaleda en estos 15 años? No. Si restamos el crecimiento vegetativo del pueblo (los que nacen por los que se mueren), que es positivo en 106, nos queda que la inmigración ha sido de 50 personas. El Instituto de Estadística y Cartografía de la Junta de Andalucía, en su flamante Sistema de Información Interterritorial de Andalucía –flamante pero malillo-, especifica que el «número de extranjeros» -no aclara si residentes, habitantes, o qué- es de 61 personas.

O sea, que un pueblo de Andalucía que se dedica básicamente a las tareas agrícolas y que es un oasis sin paro… ¿solo tiene 61 extranjeros? ¿Solo tiene un 2% de inmigrantes? Esto… ¿qué pasa aquí? ¿Es «natural» que en estas circunstancias, Marinaleda no esté lleno de oriundos de Nigeria, Bolivia, Rumanía, Marruecos... o España? Porque hay poblaciones españolas en el que la tasa de inmigrantes supera el 35% de la población. ¿Es que los inmigrantes no son bien recibidos en Marinaleda?

En la web institucional del ayuntamiento marinaleño hay una página propiedad del SOC, Sindicato de Obreros del Campo, del que el señor alcalde es dirigente. No parece, a mi modo ver, muy democrático el uso de la web institucional de un ayuntamiento por parte de un sindicato «único». Imagínense ustedes que en la del ayuntamiento de Sevilla, hubiese una página de presentación, uso y disfrute del Partido Popular. Inimaginable, ¿verdad? Pues en Marinaleda son así las cosas.

Y el SOC, en la paginilla, nos deleita con una parrafada al mejor estilo cheguevaresco, que termina así: «Por supuesto que nuestro sindicato además de clase y por tanto de izquierdas y cuando decimos izquierda, la izquierda revolucionaria, nacionalista, utópico (sic), internacionalista, ecologista y desde luego defensor de los derechos humanos comenzando en este instante preciso por los inmigrantes a los que consideramos, una vez pisen Andalucía, trabajadores andaluces con todos los derechos» (las negrillas son mías).

Termina así, lo aseguro. Al margen de la cuestión sintáctica, en Marinaleda, en cuya web oficial colocan esto tan rancio y falso, ¿dónde andan esos inmigrantes? ¿O es que si «no pisan» Marinaleda, se acabó el problema? El asunto parece estar en ese detalle: que los inmigrantes, sean de donde sean, no lleguen al territorio municipal.

Yo diría que no interesan los inmigrantes en Marinaleda. Te terminan por joder el «paraíso comunista» porque te suben el paro, les tienes que dar de comer, de dormir, casa a 15 euros al mes, plazas en el cole y en la guardería a 12 euros al mes, asistencia sanitaria, trabajo con todos los derechos… Y, lo que es peor: te pueden cambiar la estructura social del pueblo y eso es innegociable en Marinaleda. El control sobre los habitantes por parte de los dirigentes es férreo. No se admite que personas de otro cariz puedan instalarse. Nihil novum sub sole. La historia, se repite aun en sus peores sucesos.

Para estas historias de los inmigrantes, más vale ser islote sin ferry que oasis utópico. ¿Quieren saber una cosa? ¿Adivinan cuál es la nacionalidad mayoritaria de los pocos extranjeros de Marinaleda? Sí señor, lo han adivinado: del Reino Unido, el 51%.

Argako urretxindorra